La Inmersión a 175 metros en un submarino ecuatoriano.

Buenos días, una de mis tantas aventuras navales radica en haber estado en los submarinos del Ecuador por casi un año 5 meses, más aún cuando uno de los submarinos del Ecuador en el año 2003 sufrió un grave accidente que costó la vida a uno de sus tripulantes.

En los submarinos, como alumno aprendí mucho, hice muchos amigos que hasta hoy saludo, así como sus enseñanzas me sirvieron para elegir mi sub especialidad en la Armada como Oficial de Superficie (buques de Guerra). Hasta el día de hoy me siento contento de lo aprendido, pese a muchos malos momentos vividos en su interior, me supe ganar el respeto y amistad (que creo que es lo más importante) de muchas personas. Sin embargo aquí estoy.

Durante una de las navegaciones realizadas en el año 2005, tuve oportunidad de hacerlo en el submarino Huancavilca, el cual posee una larga historia de hechos memorables en la Armada del Ecuador, como haber ganados las dos estrellas por dos patrullas de combate en el conflicto de Paquisha en 1981 y en la guerra del Cenepa en 1995.

Para el año 2005, en que navegué su estado operativo era aceptable y poseía altas capacidades de combate. Como parte de los ejercicios de entrenamiento nos embarcaron a los alumnos, para poner en práctica lo aprendido en las clases teóricas, en lo que se llama la fase "BRAVO".


Para que un submarino opere, sus tripulaciones tienen un grado de entrenamiento altísimo, puesto que un error en las profundidades (como ha ocurrido en otros países) sería el último. Uno de los procedimientos es crear un vacío antes de zarpar y previo a la inmersión, para verificar filtraciones de aire en todo el casco, válvulas y evitar así una implosión que mataría en segundos a toda la tripulación.

El proceso de inmersión requiere de la participación de toda la tripulación, la cual debe inundar tanques, abrir válvulas, nivelar el submarino, verificar que no haya contactos, verificar manómetros y velar que toda la parte eléctrica funcione bien. Todo lo que le describo es cuestión de segundos, a lo mucho un par de minutos, para que el submarino alcance una profundidad de 40 metros mínimo, en que se considera que es la profundidad de seguridad y navegación apropiada en tiempos de paz, no así en guerra.

Todos estos procedimientos son realizados a viva voz y en un ambiente que eleva el espíritu y la moral, cantando cada 20 metros la profundidad, como que si fuera un partido, en que la selección del Ecuador hubiese anotado un gol contra la selección de Brasil en un mundial.

Ya en inmersión y durante días sin ver el sol, se verifican sistemas, se hacen ejercicios de combates, simulacros de incendios, ataques, averías, un día abordo parecen 5 días en tierra. Y en las guardias rotativas aparecen las más jocosas historias reales e inventadas de la vida, muchas de las cuales son contadas varias veces al día, pero de varias posiciones y ópticas.


Bueno he aquí mi anécdota. El submarino es un arma tan eficaz y eficientemente diseñada, la que parece un reloj suizo, la cual puede resistir profundidades de hasta 500 metros por medio de un casco resistente, flexible, que se amolda a las profundidades, permitiendo recuperar su forma conforme emerge a la superficie. Como mencioné en tiempos de paz, navegamos a 40 metros, guardando según la cartografía submarina una profundidad de seguridad que nos permita maniobrar en caso de una emergencia. Pero conforme se sumerge se puede SENTIR EL VACÍO Y EL SILENCIO ABSOLUTO DE LAS PROFUNDIDADES DEL MAR, UNA SENSACIÓN COMO VOLVER A NACER, UNA SENSACIÓN DE PAZ, QUE SÓLO EN EL SILENCIO SE PUEDE APRECIAR.

El casco del submarino que tanto les hable se comprime durante una inmersión y se puede oír en el silencio absoluto como el mismo se contrae, así como suena cada vez que bajamos más y más al abismo del mar ecuatoriano. Eso fue lo que sucedió y el motivo de mi relato.

En una navegación en los primeros meses de marzo, me encontraba como alumno de guardia el peor turno de 00h00 a las 04h00. De repente el Jefe de Guardia, estando a 40 metros, ordena inmersión. A esa hora los ánimos y los sentidos no están relajados, sino más bien atentos porque un error sería lo último que veríamos en este mundo.

Al ordenar inmersión, todos los de guardia (la mitad de la tripulación) saltaba como un pez, para alistarse a la maniobra, al bajar 5, 10 y 20 metros, todos los Oficiales y tripulantes, estábamos pendiente de lo que pasaba en un silencio absoluto, donde se gritaba cada 20 metros sin tratar de despertar al resto del submarino. Cada vez bajábamos más y más, nos sumergíamos en lo profundo, todo lo que ves en una película cuando le manómetro que indica la profundidad ahora me tocaba verlo en persona:

60 metros
80 metros
100 metros
120 metros

un silencio absoluto nos abrazaba las mentes y sólo podíamos ver los manómetros, y oír cómo sonaba el casco del submarino al comprimirse, una sensación de muerte y olvido en medio de la nada.

Mientras seguía viendo la profundidad mil recuerdos pasaban por mi mente, sólo tenía 25 años, no poseía una vida normal y trataba de abrirme al mundo.

De repente
140 Metros
160 metros
170 ...
175 NIVELAR!
175 METROS !!!!!

Nos sumergimos 175 metros, era increíble, el silencio, la sensación, le euforia´!!!!!

En ese tiempo no había cámaras celulares y casi nadie tenía fotos de cámaras digitales. Qué hubiese sido tomar una foto del manómetro de profundidad y ver ese cuadro!!!!, tomar fotos de rostros de emoción y algarabía.

Fue indescriptible.

Luego de varios minutos, volvimos a la profundidad de 40 metros.


MI LECCIÓN DE VIDA, ES CONOCER QUE EN LAS PROFUNDIDADES DEL ABISMO DEL MAR ES COMO LA MISMA SENSACIÓN DE LA MUERTE, Y ME HA PERMITIDO APRECIAR LA VIDA, CÓMO ÚNICA IRREPETIBLE E INVALUABLE, EL VOLVER DE LA PROFUNDIDADES ME HIZO VER LA SENSACIÓN DE VOLVER A NACER, VER LA LUZ DEL DÍA COMO LA VIDA MISMA.

Al día siguiente a las 06h00 fuimos a profundidad de periscopio y puede por unos momentos en la cámara del periscopio, ver el ancho mar y su luz... NUNCA OLVIDARÉ ESOS SEGUNDOS... AHORA MI VIDA TENÍA SENTIDO.

Espero que les haya gustado mi relato...

VIVE LA VIDA...

UN DÍA A LA VEZ..

RECUERDA QUE ERES ÚNICO E IRREPETIBLE....

ERES EL MUNDO DE ALGUIEN....

Un saludo

su amigo

Víctor.

Comentarios

  1. Magnifica anécdota y buena descripción de la emoción de su punto de vista que se siente en un submarino por llegar a esas profundidades y gracias por compartir

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  2. Magnifica experiencia que permite valorar la vida. Gracias por compartirla.

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  3. Increíble relato por un momento me sentí estar ahí, dirigiendo la mirada hacia donde se escuchaban los sonidos del casco comprimiendose, saludos.
    Atte. Yadira Villamar

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  4. Buen blog, me gusto. Pude vivir a través de tu experiencia.

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  5. Buen relato, que en lo particular pude vivir a través de su experiencia. Gracias por compartir. Saludos 👍

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  6. Wow que hermosa narrativa... Y mejor tu historia de vida... Sencillamente pasión por la Vida y la profesión qué escogiste... Un abrazo

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  7. Bueno el relato y mucho más la vivencia ya que el submarinista vive dos veces y siempre recordando que no somos más ni menos que los demás tan solo somos diferentes

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  8. Su relato hace ratificar el sentimiento de confianza en nuestras FFAA por su alto profesionalismo. Felicitaciones!!

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  9. Muy lindo su relato y alentador en el actual estado de emergencia. Mis respetos y admiración por todos sus logros.Bendiciones!

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