Hola hijita bella cómo estás. Espero que bien, sabes que conforme ibas creciendo nunca pude contarte mis historias guerreras, tal vez porque no estaba a tu lado y cuando lo hacía al llegar del trabajo, muchas veces me alistaba para ir a la universidad con tu mami. Siempre quise que vivieras tu niñez y adolescencia a plenitud. Nunca te pude contar muchas cosas porque a veces no me veías de pequeña amor, sólo quería darte todo, por eso siempre los fines de semana íbamos a pasear a todos lados. Siempre traté de darte todo mi tiempo los fines de semana y cuándo podía amor.
Perdona por no estar a tu lado los primeros años de tu vida, yo era Oficial operativo en los buques de guerra de la Armada, mamita para mi buena o mala suerte en los pocos buques de guerra que servían en el Ecuador. Para el año 2007 al 2008 esa era mi vida mi pequeña. Recuerda también que con tu mami íbamos a la universidad de lunes a viernes, ambos éramos bachilleres, donde había que ser alguien en la vida para sobresalir; hijita nada es gratis en esta vida, las cosas como el bienestar cuestan, es una gran realidad de la vida y más aún de la situación ecuatoriana. Siempre pensaba en tu mami, ella también merecía cumplir sus sueños hijta bella.
Amor, ser marino no era suficiente, no porque era Oficial significa que era para siempre mamita bella, tenía que ser alguien más para poder darte todo, los sueldos eran bajos cuando eras pequeña mamita. Cielo, estudiar con tu mami nos ofrecía la posibilidad de salir adelante, y con el tiempo así fue mijita, si no fuera por los estudios a lo largo de los años no hubiese llegado donde estuve y tampoco hubiese tenido ingresos extras.
Mamita bella tu tenías una enfermedad que era recurrente, cada vez te enfermabas los doctores no daban con el origen, por consiguiente te internaron varias veces, tanto en el Hospital Naval como en hospitales públicos. Te llevábamos siempre donde el Doctor Rosero y no sabíamos que hacer, todo era gasto mamita, tu abuelita "Abi" siempre te cuidadaba, todos preguntaban por ti y querían ayudar en lo que se pueda. Hijita pero como te dije lo que tenías era recurrente y es ahí donde tu mami y yo estuvimos siempre a tu lado, madrugadas, días y noches contigo. Al final tú eras nuestra y debíamos velar por ti pase lo que pase.
Nunca olvido el día que saliste luego de diez días internada, y te pusiste a cantar, con tu vestidito de fiesta y feliz de que ibamos a casa. Pese a todo, los peores momentos estuve a tu lado, aunque con esas coincidencias de la vida, siempre después de la crisis me tocaba guardia o ir a navegar hijita. Una vez recuerdo que cuando tenías cuatro años llegamos a la casa de noche con tu mami, y te pusiste a llorar para que no vayamos más a la Universidad, donde tu mami con todo amor te dijo que teníamos que estudiar al igual que un dia tú lo harías. Sólo quiero que sepas que todo sacrificio fue por ti.
Hijita, una vez me dijiste cuando tenías 19 años que nunca yo estaba, es verdad estuve lejos mucho tiempo por mi trabajo, pero si analizas la vida de muchos padres en el país, también están ausentes, no lejos de casa, pero si llegan tarde a sus hogares, donde el tiempo es mínimo para pasar con sus hijos, o muchos ponen la fiesta, el deporte como actividades diarias los fines de semana en vez de pasar en familia.
Con tu mami, compensábamos todo el tiempo perdido saliendo a pasear contigo, no importaba el gasto con tal de tu seas feliz y tengas todo mamita bella, por eso te llenaste de cosas y paseos. Pese a todo quería verte feliz, luego de verte llorar por las inyecciones y remedios que te daban, aparte de todos los malos momentos que habías sufrido por tu enfermedad, donde gracias a Dios te curaste. Un vez fui en Semana Santa a la procesión de Viernes Santo a pedir con lágrimas que te curaras y así fue. Siempre confía en Dios mamita.
Una vez antes de cumplir 19, con coraje me dijiste que yo sólo daba el dinero y que no te daba amor, hijita bella sólo te demuestro el amor eterno de un padre al estar siempre a tu lado, y cómo obtenía dinero de dónde no tenía. Siempre que llegaba de guardia o de navegar iba a tu casa, dejé de lado todas mis cosas donde mi mami, muchas de ellas se quedaron años botadas por atenderte, porque tú todo tengas en cada salida contigo y tu mami, las mismas que están en fotos y son una prueba de cuánto disfrutamos los tres hasta que naciera tu hermanito, y creo que siempre fuiste feliz. Nunca olvido cada cosa y ahora que no estoy contigo, recuerdo cada momento, tu carita de niña y la felicidad de verte siempre contenta de cada cosa que hacías, subirte a juegos mecánicos, comer Mc Donalds, y también pintar mi hijita bella.
Cuando empecé a estar lejos de ti mamita, tu no entendías porque me iba, pero era mi trabajo, si me dolía estar lejos, recién terminaba la universidad de manera presencial y me mandaban lejos a la provincia de Esmeraldas. Sin embargo, cada llegada los fines de semana era dedicada a ti hijita y nunca te faltaba nada, aunque mi sueldo había mejorardo aún arrastraba deudas pasadas por darte todo hijita. Para ese entonces ya era tu segundo vacacional como bailarina en una Academia de Baile muy conocida en Guayaquil amor, y siempre estaba feliz de tus entrenamientos mamita bella.
Ya ahora, que eres mayor de edad, en mi suerte o desgracia profesional cuando estuve lejos tampoco te faltó nada y siempre salíamos con tu hermanito pequeño, el mismo que al crecer marcó sus gustos al igual que los tuyos, pero siempre tratanto de protegerte y preguntar por ti, aunque como cualquier adolescente cuestionabas todo lo que hacían tus padres, como la preguntadera, el saber que harás, o donde vas, cosas que pueden molestarte, pero sólo quiero que sepas que todo era por protegerte en un mundo tan hostil y peor en donde vivía contigo.
Tal vez un día dirás como muchas personas de tu edad que no hubo amor, o que sólo tu tenías la razón, pero mamita como te dije en otra carta, sólo el tiempo es juez, el da la razón a quien la tiene, nadie más. Ahora con más raciocinio y pensamiento crítico, te pido que medites todo lo que ha pasado y que cada exigencia mía hacia ti, sólo era para cuidarte.
Perdona por no estar muchas veces a tu lado, hijita pero cuando eras pequeña siempre estuve contigo cuando más pude, donde al dedicarme a estudiar y a mi trabajo, siempre quería que al crecer te sientas orgullosa de tu papi y tu mami, donde además buscaba de donde sea recursos para darte todo hijita bella, cosa que lo hice hasta que fuiste mayor de edad.
Recuerda que lo mejor que me ha pasado en mi vida siempre fuiste tú.
Tu papi.

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